Desde la primera llamada hasta el entierro, cada paso tiene un tiempo y una razón. No improvisamos: seguimos el rito islámico y las normas sanitarias de cada provincia.
Atendemos el teléfono a cualquier hora. Tomamos los datos esenciales: lugar del fallecimiento, nombre de la familia y si ya hay intervención de una funeraria local. En esa llamada definimos si el traslado es inmediato o si conviene esperar la autorización judicial.
Revisamos la documentación: certificado de defunción, DNI y, en algunos casos, la orden del juzgado. Si el fallecimiento ocurrió en un hospital, coordinamos con el personal para retirar el cuerpo sin demoras. También confirmamos si el cementerio elegido tiene sección islámica o si hay que gestionar un permiso especial.
El lavado ritual (Ghusl) y el sudario (Kafan) se realizan según la tradición, con respeto y privacidad. Contamos con personal capacitado y con los elementos necesarios. Si la familia lo pide, un imán puede estar presente durante el proceso.
Coordinamos el transporte al lugar de la oración fúnebre (Salat al-Janazah) y luego al cementerio. El traslado se hace en vehículo fúnebre, con la solemnidad que corresponde. Avisamos a la mezquita o al centro islámico más cercano para que la comunidad pueda participar.
El entierro se realiza directamente en tierra, sin ataúd cuando la normativa local lo permite. Si el cementerio exige un féretro, usamos uno de madera simple, sin herrajes. La inhumación se hace con la orientación correcta hacia la Qibla, y acompañamos a la familia hasta el final.
A los tres días y a la semana, contactamos a la familia para saber cómo están. No desaparecemos después del entierro. Si necesitan ayuda con trámites, con el duelo o con la ubicación de la tumba, seguimos disponibles. También ofrecemos orientación para quienes quieren planificar con anticipación.
¿Querés saber cómo se organiza el servicio completo? Mirá las opciones disponibles o conocé cómo trabajamos.
Cronología del servicio
Cada etapa tiene su tiempo y su razón. Acá mostramos cómo se desarrolla el proceso, desde la primera llamada hasta el entierro, con los plazos reales que manejamos y las decisiones que se toman en cada punto.
Primeras 2 horas
Entre 2 y 6 horas
Dentro de las 24 horas
Antes del entierro
Entre 24 y 48 horas
Días siguientes