Cada trámite y cada detalle del entierro se organiza según las normas de la Sharia y las exigencias sanitarias del país. Acá se detalla qué incluye el acompañamiento, desde el primer llamado hasta el cierre del cementerio.
Gestionamos el retiro del fallecido en hospitales, domicilios particulares o morgues judiciales, con unidades habilitadas para el traslado interprovincial. Coordinamos los permisos de circulación y la documentación necesaria para que el cuerpo llegue a destino sin demoras, incluso en localidades del interior donde los servicios funerarios convencionales no conocen el protocolo islámico.
El lavado del cuerpo se realiza según la tradición, con la participación de personas del mismo sexo del fallecido y la supervisión de un referente de la comunidad. Proveemos el sudario de algodón blanco, los elementos de higiene y el espacio adecuado. Si la familia lo prefiere, el Ghusl puede hacerse en la sala del velatorio que disponemos para tal fin, con privacidad total.
Nos ocupamos del certificado de defunción, la inscripción del fallecimiento y el permiso de inhumación. También tramitamos la autorización de sepultura en cementerios que aceptan entierro en tierra, requisito indispensable en el Islam. Acompañamos a la familia en cada firma y evitamos que tenga que recorrer oficinas en un momento de duelo.
Trabajamos con los cementerios islámicos de Buenos Aires y con las secciones confesionales habilitadas en otras provincias. Verificamos que la parcela permita el entierro directo en tierra, sin ataúd o con ataúd de madera simple según la costumbre local, y coordinamos la apertura de la fosa con el personal del cementerio.
Contactamos a un imán o a un referente de la mezquita más cercana para dirigir la oración fúnebre. Si la familia no tiene vínculo con una comunidad islámica, nosotros establecemos el contacto y nos aseguramos de que la ceremonia se realice en el horario previsto, antes del entierro.
Después del entierro, ofrecemos orientación sobre los días de duelo y las visitas de pésame según la tradición. También brindamos información sobre los trámites sucesorios básicos y derivamos a profesionales si la familia lo necesita. El servicio no termina con la sepultura: queda un canal abierto para consultas posteriores.
Acompañamiento para familias musulmanas
Cuando llega el momento, las decisiones se toman rápido y con poco margen de error. Por eso conviene tener claro qué implica cada paso del funeral musulmán en Argentina, desde el lavado ritual hasta el entierro en tierra.
El Ghusl, el lavado del cuerpo, se realiza según las normas de la Sharia y con la participación de personas del mismo sexo del fallecido. En Argentina no siempre hay personal capacitado para hacerlo, por eso coordinamos con la comunidad islámica local para que el ritual se cumpla como corresponde.
El entierro debe hacerse en tierra, sin ataúd si es posible, y con el cuerpo orientado hacia la Qibla. No todos los cementerios del país lo permiten. Nosotros trabajamos con los que sí lo hacen y conocemos los requisitos de cada municipio para evitar demoras.
La Salat al-Janazah se realiza en la mezquita o en el cementerio, según lo que disponga la familia. Coordinamos con el imán y con el centro islámico más cercano para que la oración se haga en el horario y lugar adecuados, sin apuros.
El certificado de defunción, el permiso de inhumación y los plazos de cada cementerio son trámites que pueden complicarse si no se conocen. Nos encargamos de la gestión documental para que la familia no tenga que ocuparse de eso en un momento tan difícil.
El duelo no termina con el entierro. Las visitas de pésame, la oración por el difunto y el acompañamiento en los días posteriores son parte del proceso. Te conectamos con las redes de apoyo de la comunidad islámica en Argentina para que no estés solo.